Abstract:
El tema del espectro –y de sus figuras contiguas, como el fantasma, el espíritu, el sueño
o el recuerdo, entre otros– exhibe un nuevo momento de intensificación, tanto al in-
terior de paisajes teóricos como sociales y políticos. Pues no solo han aparecido títulos
que renuevan el interés académico por repensar las materialidades y modalidades de lo
existente –pienso aquí en el “boom Despret” en torno al modo de existir y actuar de
los muertos, y en el mapa de lecturas que traza: Latour, Souriau, Morizot, etc.–, sino
también publicaciones recientes vinculadas a las políticas, estéticas y epistemologías de la memoria en Argentina. Me refiero al trabajo de Mariana Eva Pérez1 sobre los “fantasmas” producidos por la última dictadura cívico-militar y performados en la escena teatral, y al
de Mariana Tello Weiss2 sobre los espectros –también engendrados por el terrorismo de
Estado– y las “apariciones” de los desaparecidos. Añado a esta dupla el ensayo de Fabiana
Rousseaux3 sobre el valor probatorio de los sueños al interior del dispositivo testimonial
y de los juicios por delitos de lesa humanidad.