Resumen:
Este trabajo se enmarca en el PISAC en ejecución titulado “Cartografía de la evaluación
académica en Argentina. Estado del arte y agenda de cambio institucional para una ciencia
más abierta, inclusiva y socialmente relevante” (1/22- EX 2022 137624407 APN
DDYGD#MCT) y en el Proyecto de Investigación Consolidado “Cambios y tendencias en la
Educación Superior: políticas, sujetos y prácticas. Miradas desde la Educación y la Filosofía”
(CyT-UNSL 04-1920/2020-2024) y el Grupo de Trabajo CLACSO, denominado “Ciencia
social móvil y politizada” (2023 – 2025).
En la actualidad existe una gran preocupación en torno a la necesidad de revisar y reformar
los sistemas tradicionales de evaluación de la investigación en las universidades, tomando
como punta de lanza el cuestionamiento sobre los criterios, dinámicas e instrumentos con los
que se efectúa la evaluación de las actividades de investigación que realizan los/as
académicos/as. Esta preocupación no es solo a nivel nacional, sino que también lo comparte la
comunidad internacional. En tal sentido, los instrumentos con los cuales se evalúa a los/as
investigadores/as que se desempeñan en universidades públicas en Argentina –a nivel
sistémico- se realiza a través de dos mecanismos importantes: la categorización y
recategorización del Programa de docentes investigadores de universidades argentinas,
dependiente del Ministerio de Educación de la Nación (Programa para la investigación
Universitaria Argentina - PRINUAR-); y la categorización y recategorización de docentes
investigadores, perteneciente al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
(CONICET) existente desde 1958. Una cuestión importante a destacar en el sistema universitario nacional es que los/as investigadores/as se encuentran sometidos a distintos
procesos de evaluación de su producción científica al interior de sus universidades, quienes en
uso de su autonomía han construido distintos mecanismos y estrategias para evaluar la calidad
de sus académicos/as. Ello provoca una sobreevaluación que involucra superposición y
esfuerzos, en muchos casos, innecesarios. Lo dicho será materia de análisis en este trabajo
junto con las características de las Actuales Condiciones de Producción Intelectual (ACPI) en
Argentina (Naidorf, 2012; Pérez Mora, 2012).