Abstract:
Las personas, en su mayoría, están familiarizadas con las plantas pertenecientes a la familia de las apiáceas, también llamadas umbelíferas, por su uso cotidiano en la gastronomía, aunque no necesariamente por este nombre. Alimentos frecuentemente utilizados como la zanahoria (Daucuscarota), el perejil (Petroselinumcrispum) y el apio (Apiumgraveolens) pertenecen a esta familia de plantas. Además, algunas personas la conocemos por el fatídico final de Sócrates, quien fue condenado a consumir la tóxica cicuta (Conium maculatum). Sin embargo, no hay tantas personas que conozcan a sus contrapartes patagónicas, el neneo (Azorella prolifera) característico de la estepa, o el cacho de cabra (Osmorhiza berteroi) tan abundante en nuestros bosques (ver Figuras 1A y 1B). Si bien las apiáceas suelen ser hierbas y arbustos que se distribuyen principalmente en el hemisferio norte, existe una amplia diversidad de especies en el hemisferio sur.