Resumen:
La leche humana es el primer alimento real, soberano y beneficioso para la
salud presente y futura que tienen la posibilidad de recibir las infancias. Ser
alimentado con leche humana se considera el mejor comienzo de una alimentación
saludable, ya que su composición es superior e inigualable a cualquier otro tipo de
alimentación. La lactancia humana es una práctica fundamental y única que no
puede ser reemplazada, no solo es una decisión personal, sino también una práctica
de salud pública. En este sentido, la promoción de la lactancia desempeña un papel
crucial en la nutrición infantil y en la construcción de sociedades más saludables,
sostenibles y equitativas.
Sin embargo, un estudio reciente de UNICEF (2024) de Argentina, reveló que
si bien en nuestro país el 95 % de los niños y niñas menores de dos años ha sido
amamantado alguna vez, lo que refleja una alta tasa de inicio de la lactancia, la
duración y la exclusividad de esta práctica disminuye de manera significativa con el
tiempo. Entre los lactantes menores de seis meses, sólo el 48 % recibe lactancia
exclusiva, mientras que un 26 % combina leche humana con fórmula infantil, y en el
grupo de 12 a 23 meses, el 63 % continúa siendo amamantado (UNICEF y CESNI,
2024).
En la ciudad de Plottier, provincia de Neuquén, los Centros de Atención
Primaria de la Salud (CAPS) desempeñan un rol fundamental en la promoción de
hábitos saludables, ya que conforman el primer punto de contacto entre la
comunidad y el sistema de salud público. En este contexto, conocer para luego
caracterizar estrategias de promoción de la lactancia implementadas por los equipos
de salud, aquellas relacionadas con la alimentación y nutrición, e indicadores de
lactancia de la población usuaria, permiten identificar fortalezas y áreas de mejora,
que podrían contribuir a enriquecer la práctica actual y orientar futuras
intervenciones, para mejorar la salud, la calidad de vida de las infancias, el bienestar
social y ambiental.